Traductor: el buscador de información en tiempos de desinformación

En la sociedad en la que vivimos, es muy importante saber buscar, encontrar y valorar la información que nos rodea. A diario, vemos ejemplos de las graves consecuencias que tienen la desinformación o las denominadas fake news.

Especialmente, desde el inicio de la pandemia por la COVID-19, saber buscar y verificar información se ha convertido en una habilidad muy valiosa con la que los traductores ya estábamos familiarizados.

Esta profesión requiere de habilidades transversales, entre ellas, la más útil tanto para traducir como para la vida cotidiana es la documentación, es decir, la capacidad de buscar y obtener información. De hecho, esta publicación está inspirada en el curso en línea sobre Búsqueda de Información de la Universidad de Granada que he realizado hace poco.

Un buen traductor profesional no presume saberlo todo, pero sí sabe cómo encontrarlo

Imagina los problemas que supone no dar con la palabra exacta en otro idioma o no conocer mucho sobre el contexto de lo que traducimos. ¡Podría cambiar el sentido por completo!

A continuación, podrás leer cómo busca, encuentra y valora la información un buen traductor profesional.

Saber buscar: ¿dónde está la información?

Siempre es una excelente idea recurrir a documentos impresos ya que los recursos a papel suelen haber pasados varias cribas antes de publicarse y por tanto garantizan cierta calidad. No obstante, a día de hoy, un traductor estaría perdido sin recursos digitales.

La revolución que ha supuesto el uso de Internet ha dejado un poco atrás otros medios analógicos. Por ello, para muchos colegas, como para mí, la forma más instintiva para abordar el proceso de documentación a la hora de traducir empieza a partir de un buscador como Google (el motor de búsqueda más usado del mundo) o Yandex (el más usado en Rusia).

No obstante, no son la única vía para llegar a lo que necesitamos. Podemos partir directamente de páginas web de bibliotecas para encontrar revistas especializadas, o podemos consultar blogs, foros y páginas web de expertos en una temática en concreto.

Además, los traductores usamos distintos recursos en varios idiomas: enciclopedias, diccionarios, glosarios, bases de datos terminológicas, etc. que nos son de gran utilidad para encontrar las palabras exactas que necesitamos.

Cabe destacar también el gran esfuerzo de muchas agencias de traducción que recopilan recursos para sus traductores colaboradores y los ponen a libre disposición. Al fin y al cabo, mi calidad como proveedora autónoma es también su calidad como empresa.

Saber encontrar: ¿cómo llegar a la información que necesitamos?

No solo basta con saber dónde está la información, sino que debemos saber cómo obtener aquella que verdaderamente necesitamos. Por eso, un buen traductor conoce las herramientas de búsqueda avanzada y sabe utilizar operadores para segregar la información.

Por ejemplo, si hablamos de Google, la herramienta de búsqueda avanzada nos permite limitar los resultados por tipo de archivo o región y el uso de operadores como «OR» hace que podamos combinar búsquedas.

Estos medios, presentes en motores de búsqueda, bases de datos, y en resumen, en cualquier sistema de recuperación de información; suponen una ventaja para el que los conoce, como es propio de un traductor profesional.

Saber valorar: ¿qué fuentes de información son fiables?

Por último, de nada sirve todo esto si la información que tenemos es errónea o no está verificada. Es importante saber distinguir las fuentes fiables de las que no lo son o determinar qué grado de fiabilidad tienen.

En cualquier caso, si logramos obtener información a través de una fuente que no es demasiado fiable, como podrían ser Wikipedia o Linguee, siempre es conveniente comprobar su veracidad en varios sitios más, a ser posible, de mayor fiabilidad.

Contrastar fuentes también nos ayuda a logar una buena traducción

También, si consultamos fuentes periodísticas, puede sernos de ayuda conocer bases de datos como Reporter Lab que recopila páginas web dedicadas a verificar noticias.

¿Y cómo sabemos si una fuente es fiable?

Las fuentes más veraces suelen ser de organismos oficiales como la Unión Europea, la RAE o universidades. Además, en el caso de blogs y páginas web de expertos suelen tener autor y fecha y presentar la información de forma objetiva, sin polémicas u opiniones.

Se debe sospechar de fuentes propagandísticas, de fuentes colaborativas (es decir, que son creadas por multitud de usuarios) y de fuentes cuya información se contradiga.

Por último, hace poco en mi LinkedIn publiqué un recurso que puede resultar útil si te dedicas a esto. ¡Échale un vistazo!

Gracias por leer esta publicación del blog. Si te ha gustado comparte y me ayudarás a dar a conocer mis servicios. 😊

Por Valle Mérida.

Publicado por valle.trad

Soy Valle, traductora audiovisual, jurídica y para otros sectores de inglés, francés y ruso a español.

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