Sobre mí

Erase una vez…

Contar mi historia es contar la historia de una niña que en su primera clase de inglés empezó a sentir inquietud y curiosidad por los idiomas, las culturas y la comunicación. ¿Cómo era posible que a unos kilómetros de distancia hubiese otras tradiciones, lenguas y formas de ver la vida? ¿Cómo nos entendíamos entonces?

Estas preguntas me acompañaron a lo largo de los años y a los 17 años estaba decidida. Si había algo que pudiera dar respuesta a mis dudas era la traducción. Fue entonces cuando decidí centrar mis esfuerzos en entrar en el grado que quería y donde quería hacerlo. Finalmente lo logré y pude estudiar Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada.

Si ya sabía que la traducción me gustaba, a medida que fueron pasando los años de carrera me fui enamorando más y más del oficio. Pude disfrutar de un año de Erasmus en Niza, Francia y comprobé de primera mano que para hablar un idioma la cultura es primordial. ¡Y eso que no sabía francés cuando fui!

Más tarde, en mis últimos años de carrera, tuve la sensación de que se me hacía corta: ¡quería elegir todas las optativas posibles y no perderme nada! Aunque no pude cursar todas las materias sí que pude especializarme en traducción científico-técnica, traducción jurídico-académica e interpretación en los servicios públicos (para saber un pelín de todo).

Por si no hubiera sido bastante hacer un TFG grupal de más de 2000 páginas, mi último año lo combiné con unas prácticas de seis meses como traductora jurídica en una agencia en Granada en la que aprendí a moverme un poco mejor en el mundillo.

Después de haber sobrevivido a cuatro años de montaña rusa había algo que aún no cuadraba y decidí cursar el Máster en Traducción Audiovisual del ISTRAD en Sevilla, además, gracias a esto, cursar el Título Experto en Localización de Videojuegos con ellos fue pan comido.

Debido a estos estudios pude hacer también dos prácticas a distancia: de traducción y creación de contenido turístico para Erasmusu y de traducción audiovisual con Fernando Castillo Díaz.

En el último año, me he lanzado a la piscina como autónoma para seguir con este oficio que realmente me llena, me divierte y con el que aprendo cada día un poquito más.

Desde entonces no he parado de formarme. He querido seguir especializándome y conociendo más en profundidad el mercado, las redes sociales, Internet, el marketing, el desarrollo web e incluso mi lengua materna. Estos son todos los cursos que he hecho.

Además, en 2020 me he hecho socia de la Asociación de Traductores Audiovisuales de España.

¿Tienes dudas?

¿Pero qué idiomas hablas?

Tengo cierto nivel en cuatro idiomas: nivel básico de ruso, nivel intermedio de francés y nivel avanzado tanto de inglés como de español. El español es mi lengua materna y soy graduada de traducción por inglés y ruso, pero gracias a mi experiencia de Erasmus domino el francés.

Aunque he trabajado tanto del ruso como del francés al español, mi experiencia principal es de traducción del inglés al español y es a la que dedico la mayor parte de mi tiempo.

¿Has tenido otros trabajos o solo has trabajado de traductora?

¡Claro que sí! De hecho, he combinado mis estudios con distintos trabajos para poder pagarlos. Durante mi año de Erasmus en Francia trabajé dos meses como camarera atendiendo a clientes de diferentes nacionalidades y procedencias. Aunque fue una experiencia dura, me enseñó muchos valores como el trabajo en equipo, la resolución de problemas, la agilidad… También aprendí a ser paciente, muy paciente.

Fue gracias a esta misma paciencia por la que más tarde, durante mi año de máster, pude sobrevivir a ser «la teacher» en una academia de inglés. Aunque ya contaba con cierta experiencia previa, este trabajo me sorprendió porque no solo enseñaba, sino que también aprendía. De hecho, actualmente combino mi trabajo de autónoma con el de profesora en otra academia porque ya se sabe que los comienzos son duros.

¿Qué valores tienes? ¿Por qué te dedicas a esto?

Mi misión es ayudar a comunicar. Defiendo la diversidad y proteger nuestro planeta. Que estemos aquí nos brinda la oportunidad de conocernos los unos a los otros y yo, como traductora, desearía romper dos de las barreras que nos separan: el idioma y la cultura.

Esta soy yo

  • Políglota
  • Melómana
  • Algo poltrona
  • Histriónica
  • Feminista
  • Quisiera ser polímata y más palabras del DRAE
  • Cantante profesional de duchas y bañeras
  • Amante del queso en todas sus formas
  • Escritora de Traductora Atropellada
  • También conocida como Yaye, Marivalle e incluso Clotilde
A %d blogueros les gusta esto: